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GRAN ORIENTE LATINOAMERICANO
El origen del Gran Oriente Latinoamericano está directamente unido a la lucha por la libertad, la democracia y la justicia en varios países del continente, enfrentándose a las dictaduras militares en los años setenta que reprimieron, encarcelaron y obligaron a exiliarse a miles de luchadores y disidentes, entre ellos muchos masones. A principios de los años ochenta, un grupo de masones chilenos exiliados en Francia formaron en París una Agrupación Fraternal y bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia fueron constituidas las Logias Lautaro Nº 1 en París, Janus Nº 2 en Estocolmo y Presidente Allende Nº 3 en Copenhague. Estas tres logias comenzaron a trabajar de forma conjunta, sentando las bases de una nueva institución masónica y el 21 de junio de 1984 el Gran Oriente de Francia otorgó Carta Patente al Gran Oriente de Chile en el exilio, constituyéndose así en Obediencia Soberana. |
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Gran Oriente Latinoamericano
Después de la vuelta de la democracia al continente sudamericano, se establecieron logias en varios países de Latinoamérica y en el año 1990 la Orden cambia su nombre por el de Gran Oriente Latinoamericano. La participación en trabajos logiales y la convivencia fraternal con diversas Obediencias y Ritos en los diferentes países de Europa, les permitió a los fundadores del GOLA conocer el verdadero y profundo sentido del universalismo de la Francmasonería aprendiendo a tratar a todos los hermanos y hermanas como iguales, abiertos a la búsqueda de la verdad en todos los ámbitos, inclusive los sociales, políticos y religiosos. De estos contactos y vivencias fraternales, nació el deseo de crear una nueva Masonería para América Latina, es decir la Masonería del siglo XXI, como fiel proyección de los ideales que inspiraron hace doscientos años a la Gran Reunión Americana y a las Logias Lautarinas. |